
Huevitos del mar, negritos, pequeñitos, saladitos. Revientan delicadamente en la boca.
Gastrónomos, cocineros, rusos recomiendan comer el caviar con cucharas de madera o de concha ya que el metal de un cubierto común y corriente puede alterar el sabor de las perlitas negras. También dicen que lo ideal es comerlo a temperatura ambiente.
Hablando afrodisíacamente es sexy comerlos directamente de la piel (ver la foto de arriba). Los pueblos viejos del mar Caspio lo asocian con la fertilidad y la renovación. Estos huevitos saladitos tienen un alto contenido de proteínas -pura energía- y contiene más aminoácidos del tipo l-arginine, un dilatador vascular esencial para la circulación sanguínea, que los huevos de animales terrestres.
Es un regalo ideal para festejar este fin de año en pareja. Una cenita con todo y cucharita de concha o ya de perdis con palitos de sushi. Acompañarlo con una Moët & Chandon fría, crisis aparte.

El mejor caviar es el Sevruga, el Osetra y el Beluga, del Sturgeon, un pez del mar Caspio.