Somos fans del sexo... y es que, ¿quién no lo es?
Galerías, blogs, artículos, cultura y arte... todo sobre el sexo, la sexualidad y la sensualidad.
Un espacio donde podrás ver, leer, enterarte y cultivarte.

¡¿Alguien puede pensar en los niños?!, célebre frase de Helen Lovejoy, mojigata profesional.
Una madrugada de invierno en la ciudad de México, la honorable Degetau y yo pasábamos en un taxi por conocido punto de reunión de prostitutas ubicado entre Av. Insurgentes y el límite donde termina la Condesa, nosotras dentro del coche estábamos cubiertas por abrigos, bufandas y demás ropajes que calentaban nuestros friolentos cuerpos y aún así sentíamos el cruel frío, cuando a través de la ventana vimos a una fila de sexoservidoras tan escasas de ropa como si se encontraran en una cálida y soñadora noche de verano, entonces sucedió el siguiente diálogo:
-Pobres tipas... o tipos, el frío que han de tener si sólo traen puestos esos bras, mini shorts y fishnets, ¡se van a enfermar de gripa!
-Sí claro, de GRIPA, deja tú la sífilis, gonorrea, SIDA o que se embaracen del primer cerdo que les pague, ¡les va a dar GRIPA!
-Además se van a lastimar la espalda con esos tacones y plataformas enormes. ¿Qué no piensan en su salud?
-Es lo malo de ser prostituta, que el trabajo no incluye seguro médico. Ni plan dental.
Si en una noche fría ven a una prostituta o prostituto tiritar de frío, hagan una buena obra y regálenle una cobija... o mínimo unos calentadores, así no arruinará su outfit. Dicen que cada vez que ayudas a una sexoservidora, un ángel recibe sus alas. Dicen.
Aún recuerdo aquella vez en la que estaba con mi novio y me decía “baja la voz”, al momento que intentaba taparme la boca, ¿la razón? su mamá estaba en la recámara de al lado…
